• Paulina

¿Estás frustrada por planear tu boda en pandemia?

Si estás aquí leyendo esto es porque estás por casarte y eso significa que te ha tocado planear tu boda y/o comprometerte durante la pandemia. La pandemia ha traído muchísimos retos, en todos los niveles pero de los más difíciles y fuertes han sido las pérdidas que hemos sufrido en muchos niveles.

Casarse es el sueño de muchas, un sueño que se ha visto interrumpido por todas las circunstancias actuales y hoy te quiero compartir algo muy personal con la esperanza de que te ayude como me ha ayudado a mi, de soltar los detalles, valorar lo realmente importante, dejar de convertir mi boda en un capricho y más bien verla como un festejo de una vida llena de amor.

Aquí te dejo mi historia:


Tenemos 50 invitados en la lista para nuestra boda, es una lista curada de las personas que más queremos. La realidad es que siempre quisimos una boda para menos de 100 invitados, pero obviamente la pandemia nos ayudó a ver con claridad que lo importante es festejar con los que más queremos y al mismo tiempo cuidarlos… cuidarnos.


Planear una boda en plena pandemia no ha sido fácil. Escucho historias todos los días de situaciones difíciles que ha traído para muchas parejas y yo también he tenido que sacrificar muchas cosas, pero sobre todo tiempo. He tenido que ser más paciente que nunca y esperar. He tenido que cambiar planes de vida, esperar a ver si abren fronteras o habilitan viajes en países por los que se encuentran distribuidos nuestros seres queridos, esperar a encontrar un buen momento, una fecha “segura”, ser flexible y sobre todo adaptarme a los tiempos que me impone el mundo y no los que yo hubiera querido. Soy una persona super organizada y planeadora así que soltar esto me ha costado muchísimo trabajo.


Mi novio siempre me recuerda que las cosas van a salir mejor si tenemos paciencia y tiene razón. Después de meses de estar intensa y tratando de forzar tiempos decidí soltar todo y confiar. La semana pasada recibimos la increíble noticia de que vamos a poder hacer la boda en el lugar que más nos había gustado y todo se nos acomodó. Después de meses de incertidumbre empecé literalmente a saltar de emoción como niña chiquita y mentalmente recorrí la lista de invitados mientras pensaba en cada uno de ellos, los ajustes que hay que hacerle al save the date y todo lo que tenemos que hacer para que dentro de poco podamos anunciarles a todos que por fin nos casamos.


Un par de horas después de que pasó esto recibimos la noticia de que uno de nuestros amigos queridos de los 50 invitados para nuestra boda falleció por COVID.


Durante las noches de pandemia y encierro, mi novio y yo nos hicimos un ritual en el que los viernes o sábados por la noche nos servíamos algo rico de tomar y poníamos música. Nos aventábamos todo el repertorio de canciones que queremos bailar en nuestra boda y nos imaginamos cómo sería ese día en el que por fin estaríamos con todos nuestros amigos y la gente más especial para nosotros. Cada uno de los 50 invitados en nuestra lista pasó por nuestra boda imaginaria en tiempos de pandemia y hoy nos enfrentamos a la realidad de que uno de ellos ya no está.


Hoy, la espera y los sacrificios que hemos tenido que hacer por nuestra boda pasan a otro nivel. No demerito la tristeza que he sentido por vivir esta etapa de otra manera a la que me hubiera imaginado, pero hoy no puedo evitar pensar en lo más importante: La salud, el amor y la vida de todas las personas que nos rodean.


Hoy no pretendo entristecer tu día, pero sí pretendo dejarte con un recordatorio importante.

Hoy te dejo con una frase que he repetido hasta el cansancio en esta comunidad de comprometidas durante toda la pandemia: Lo importante es que estás viva, encontraste a una persona increíble con la que quieres pasar el resto de tu vida. Eso es importante, lo demás, son detalles.


Se vale sentirnos mal por no tener la boda que queríamos, pero se vale sentirnos así un segundo. Después de eso necesitamos retomar urgentemente lo bello, lo increíble, lo cierto y lo que tenemos. Necesitamos agradecer todo lo que tenemos, valorar cada segundo y si necesitamos esperar, sacrificar o cambiar la idea de la boda que teníamos, hagámoslo. La salud, la vida y el amor son lo más importante. La boda es importante, pero la vida más.


Te deseo una boda increíble pero sobre todo, una vida espectacular a lado de la persona que amas.


Con amor,

Pau de YoComprometida.

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